miércoles, 18 de enero de 2017

Folclore paleontológico italiano (3)

Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida

Fósiles relacionados con algunas tradiciones populares sanpaulinas, en Italia (3)


Restos fósiles de animales marinos, en la exposición de amuletos italianos, integrantes de la colección de Giuseppe Bellucci (Parte 1)  

La Colección de Amuletos Italianos de  Giuseppe Bellucci, expuesta en el Museo Arqueológico Nacional de Umbría (MANU) incluye numerosos ejemplares constituidos por ciertos tipos de restos fósiles de diferentes clases de animales marinos. En particular se trata de:
a- Dientes o tubérculos radicales de dientes pertenecientes a diversas especies de tiburones fósiles (29 ejemplares) o de tiburones actuales (3) utilizados como amuletos protectores u otros instrumentos de protección mágico-religiosa, en Umbría (16), en los Abruzos (7), en las Marcas (4), en Calabria (2), Cerdeña (2), en la Toscana (1) y en Apulia (1).
b- Erizos de mar fósiles (2) utilizados para proteger los establos y los animales que se resguardan dentro, de depredadores y malas influencias, en los Abruzzo (1) y Cerdeña (1).
c- Dientes palatales pertenecientes a ciertas especies de peces óseos fósiles (4) utilizados para protegerse de enfermedades y malas influencias, en Cerdeña (3) y Umbría (1).
d- otolitos de tiburones y de otros tipos de peces óseos, actuales, (3) provenientes de Lazio (1), de los Abruzzo (1) y de Cerdeña (1).

La información recogida por Giuseppe Bellucci sobre los respectivos usos dados a los objetos, en su tiempo, a principios del s. XX y en épocas anteriores, s. XVIII-XIX, ha sido utilizada por los organizadores de la exposición para formar categorías con las que clasificar, agrupar o separar los diferentes objetos mágico-religiosos expuestos. Los diversos grupos resultantes de objetos mágico-religiosos han sido distribuidos en el interior de diferentes vitrinas: 
Algunos dientes de tiburón que se utilizaban para favorecer la dentición infantil, se muestran en la vitrina nº 13, otros dientes de tiburón, que se utilizaban para prevenir o tratar la helmintiasis infantil, en la vitrina  14, aquellos que estaban asociados con otros amuletos, están en la vitrina  16.  
Los dientes palatales y los otolitos, utilizados contra dolores de cabeza y los trastornos del oído en la vitrina  25.  
Los erizos marinos fósiles utilizados para la protección de los establos y de los animales domésticos, se muestran en la vitrina  31. 
Todos los demás objetos restantes, son aquellos que muestran alguna evidencia clara de alguna relación con el culto popular a San Pablo Apóstol, están en la vitrina  26.

Vitrina de la sección de Etnografía del Museo Archeologico Nazionale dell’Umbria, dedicada a la exposición de amuletos italianos utilizados para la protección contra el impacto del rayo. Contiene en su centro un Ex-voto de 1828 y a su alrededor diversos tipos de"piedras de rayo". La mayoría son fragmentos de pedernal tallados por hombres prehistóricos. Los objetos nº 15, 17 y 21 corresponden a dientes fósiles de tiburón.  
Imagen: Collezione di amuleti “Giuseppe Bellucci”

Entre los diferentes elemento que componen la exposición de amuletos italianos, procedentes de la colección de Giuseppe Bellucci, también está incluida una pequeña bolsa de cuero proveniente de la zona de los Abruzzo, en cuyo interior se reunieron doce restos fósiles de animales marinos que parecen constituir un conjunto mágico-religioso o un arsenal de amuletos, al parecer, orientados a un uso de tipo muy específico, como sería la utilización con finalidad profiláctica y terapéutica de las mordeduras de serpientes venenosas. Este pequeño conjunto de objetos mágico-religioso de origen natural y de finalidad profiláctica y terapéutica fue presentado y comentado en una entrada anterior de este blog, publicada el 1 de junio de 2015 titulada "Una bolsa de contenido problemático"  

Imagen en la que aparecen, a la izquierda, el saquito de piel, con su anillo o cierre metálico, en forma de serpiente y a la derecha los diversos objetos que se guardaban en su interior. Al parecer pertenecientes a alguno de los curanderos antiofídicos, asociados con san Pablo, que pululaban por las zonas rurales del sur y centro de Italia
Imagen: recorte de pantalla de la lámina V, en Tra bambini e acque sporche




Algunos fósiles marinos y su relación con San Pablo Apóstol

La figura de San Pablo Apóstol y su importancia en la historia del cristianismo son demasiado conocidos como para merecer la pena, repetir aquí lo más destacado y significativo de su biografía, pero nos parece importante señalar que en el culto popular de San Pablo no hay ningún punto de conexión con los aspectos doctrinales y teológicas de su obra. La relación popular con el santo parte de una leyenda popular originada en la isla de Malta.

El poder protector del santo, en la religiosidad popular, está estrechamente vinculado a la supuesta protección mágica contra las mordeduras venenosas y contra el mal influjo sobre la salud que se creía que podía ejercer la proximidad de ciertos animales venenosos, míticos, imaginarios o reales como eran: la taranta, el basilisco, las serpientes, los escorpiones. El poder protector antivenenoso del santo apóstol se hizo extensivo a la protección contra las intoxicaciones alimentarias.

Representación iconográfica oficial del santo, de frente, de cuerpo entero, coronado con un halo, sujetando una larga espada y un libro en la mano izquierda y con la mano derecha levantada en señal de dar la bendición, pero aparece rodeado de las inquietantes figuras de varias serpientes rastreras y rampantes en actitud agresiva y también la de un basilisco.
Estampa devocional popular siciliana de san Pablo, de finales del siglo XIX. Colección privada.
Imagen: figura 5, en Tra bambini e acque sporche 

El origen de las prácticas y creencias populares supersticiosas sobre el poder antivenenoso del santo se relaciona con un episodio marginal en su vida que, sin embargo, con el paso del tiempo, influyó profundamente en los modos de expresión de la adoración populares. Se cuenta que el naufragio se produjo en la isla de Malta alrededor del año 60 d.C, mientras el apóstol estaba siendo conducido prisionero hacia Roma para ser juzgado.

La tradición del Nuevo Testamento relata así el episodio milagroso:
Superado el peligro de morir ahogados en el mar a causa del naufragio, supimos por sus habitantes que la isla alcanzada se llamaba Malta. Los habitantes nos trataron con mucha amabilidad, encendieron un gran fuego para que pudiéramos secar nuestros húmedos huesos y recuperarnos del frío. Pablo también recogió una brazada de ramas secas para la hoguera, y cuando las echó en fuego, una víbora despertada por el calor saltó fuera enfurecida y se le agarró en la mano.
Los isleños, viendo la bestia colgando de la muñeca, pensaron: "Este hombre no debe ser muy bueno si, apenas ha escapado del naufragio, la Justicia divina no le va a permitir seguir viviendo por más tiempo." 
Pero Pablo sacudió la mano, y la bestia terminó cayendo sobre el fuego, sin que él mostrara padecer el menor daño. Y los que por la mordedura, esperaban ver incharse su mano, caer al suelo y morir. Viendo que no le pasó nada, cambiaron de opinión y dijeron: "Este náufrago debe ser un dios" (E. Martínez, 2002: Lucas, XVIII, 16).

Ilustración publicada en un libro religioso titulado "Novi testamenti D. N. Jesu Christi praecipuae historiae et visiones..., publicado en Francfort en 1627, obra del artista y grabador Matthäus Merian. Se han representado, simultáneamente, dos sucesos consecutivos, el del naufragio del barco romano y el de la mordedura del santo por una serpiente
Imagen: St. Mathieu Bible  

"La tradición cuenta que el santo, después del suceso milagroso, habría concedido a la isla de Malta la gracia de permanecer siempre totalmente inmune a la existencia en sus límites de serpientes venenosas y a sus tierras la de poseer fuertes poderes terapéuticos contra los efectos de todos los venenos" (Zammit Maempel G. 1977) 
También, "De acuerdo con la tradición, el santo no sólo habría destruido a todos los animales venenosos que habitaban hasta entonces en la isla, sino que cualquier animal venenoso que fuera llevado hasta aquella isla se convertiría en inofensivo, inmediatamente, al depositarlo en su tierra (Wolf, J. 1692: 407).
A partir de este episodio legendario nace, crece y arraiga una amplia tradición cultural basada en la estrecha relación mítica y ritual entre San Pablo, la isla de Malta y los venenos, que con el paso del tiempo adquirirá connotaciones y aspectos diversificados, según los lugares, pero manteniendo siempre un fuerte vínculo con el mito fundacional.

La representación de la conversión de san Pablo camino a Damasco, debería ser un escenario clásico de la iconografía del santo, pero la representación de esta estampa popular del siglo XVI diverge bastante de los cánones ortodoxos. Más allá de la figura de Cristo que aparece entre las nubes con el rollo en el que está escrito: “Saule Saule quid me persecueris” (¿Saulo, Saulo porqué me persigues?), el resto de la escena está lejos de los criterios canónicos según los cuales, habitualmente, fue descrito el episodio que fue crucial en la vida del santo. 
El elemento diferenciador más evidente lo constituye el hecho de que no se muestra a Saúlo , como suele ocurrir en otras representaciones, en el momento de caer a tierra de su caballo, deslumbrado por la aparición divina. Sino que se le muestra firmemente sentado sobre la silla de montar, con la espada levantada en la mano derecha, como signo de poder y dominio, con el caballo pavoneándose, con la pata derecha extendida hacia adelante, amenazado a un conjunto de animales terrestres "ctónicos" que consta de una víbora, un cerastes (víbora cornuda), un basilisco (mítico reptil que se creyó que nacía de un huevo puesto por un gallo) y quizá por una tarántula. Por tanto, el episodio de la conversión es sólo un truco para mostrar al santo en toda su potencia antiofídica, de hecho, es una forma de expresión gráfica de su dominio absoluto sobre los reptiles y los arácnidos venenosos, seguramente incompatible con una postura corporal diferente y menos imponente. 
Colección Cívica de Estampas "A. Bertarelli", de Milán. Grabado en madera de S. Pablo, de principios del siglo XVI.
Imagen: figura 1, en Tra bambini e acque sporche  

Fue en el ámbito de las clase sociales bajas, dónde especialmente se estableció una estrecha relación entre la creencia en el poder protector del santo y las mordeduras de serpientes, en particular, y la creencia en la protección contra todos los animales venenosos, en general, llamados popularmente “animales de San Pablo” (de Martino, E., 1961: 117) relaciones que caracterizaron muchos aspectos de las creencias y prácticas mágico-religiosas de las clases populares de Italia hasta en nuestros días.  

En el culto antiofídico y antivenenoso protagonizado por el denominado "Apóstol de los gentiles" por el activo proselitismo que mantuvo entre los romanos paganos, articulado en la estela de la tradición popular, destacaron las figuras de unos aplicadores de tratamientos terapéuticos que no eran médicos, especializados dentro del ámbito antivenenoso que actuaron en nombre del santo, sin ninguna mediación eclesiástica, fueron los denominados “hombres de la casa de San Pablo“ y “familias de San Pablo”.

En un contexto supersticiosos más general, ante el temor de sufrir emponzoñamientos de diversos tipos y orígenes, se asiste al continuo recurso a las supuestas propiedades milagrosas antivenenosas, tanto preventivas como terapéuticas, de la tierra sigilata y de los fósiles marinos procedentes de la isla de Malta. Materiales de los que que durante la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco se hace un activo comercio por toda Europa, actividad que durará hasta mediados del siglo XVIII, por lo menos.


Conjunto de objetos relacionados con el patrocinio antiofídico de San Pablo apóstol y con sus diversas derivaciones magico-religiosas populares constituidos a partir de dientes fósiles de peces. Pertenecientes a la colección "Giuseppe Bellucci" conservada en el Museo Arqueológico Nacional de Umbría, en Perugia. Todos ellos, excepto el último, están constituidos por dientes fósiles de tiburón que son conocidos popularmente como "lenguas de san Pablo" o "lenguas de serpiente".
Imagen: lámina IV, en Tra bambini e acque sporche 

Un tipo en particular de todos los fósiles marinos procedentes de Malta, debido a sus supuestas milagrosas virtudes antivenenosas,  fue muy codiciado por los miembros de las clases dominantes de Europa, ya que era un colectivo que, permanentemente, se sentían amenazados de muerte por enponzoñamiento, debido a cuestiones sucesoriase y luchas por el poder, que se intentaban zanja por medio de los venenos mortales. Se trataba de los dientes fósiles de tiburón, también conocidos ampliamente como glosopetras, y que en el caso de los procedentes de Malta, según los casos, eran conocidos como "lenguas de serpiente" o como "lenguas de san Pablo", siendo utilizados supersticiosamente como objetos preventivos y como remedio contra envenenamientos letales, intencionados, causados por la ingestión de tóxicos por medio de los alimentos o/y las bebidas.


Nota informativa:

El texto
de esta entrada y las imágenes, excepto la primera y la cuarta, están extraídas de un trabajo del antropólogo y etnólogo, italiano, Giancarlo  Baronti, especialista en curanderismo tradicional y medicina mágica popular italiana, al que se han hecho algunas pequeñas modificaciones. El material original del Dr. Giancarlo Baronti  está contenido en el interesantísimo libro: Tra bambini e acque sporche. Immersioni nella collezione di amuleti di Giuseppe Bellucci (2008)